jueves, 15 de enero de 2015

1908: el contexto de un año histórico

MARTES, 24 DE MARZO DE 2009.

Por Osvaldo José Gorgazzi (Buenos Aires, Argentina). Socio del CIHF


La Vuelta al Barrio

El año empezaba y un sabor agridulce se mantenía entre nuestros muchachos. El esfuerzo de varios años de lucha había sido “casi” coronado. Y ese “casi” era la parte agria de ese verano. El 10 de noviembre del año anterior, se había perdido el derecho a ascender a la Primera División en un partido arduamente disputado. ¿El rival? Nacional. Un nombre que dará que hablar en gran parte de este nuevo año. Pero el camino ya estaba virtualmente trazado. Si bien los muchachos todavía no lo sabían, el equipo de la Banda Roja, iba a ser un protagonista continuo de la historia grande del fútbol argentino. Para sumar más a la parte dulce, una pequeña noticia aparecida el 7 de marzo en ¡La Nación y en La Prensa al mismo tiempo! rompía todo los moldes y demostraba que River Plate estaba gobernado por un grupo de muchachos corajudos. Que no tuvieron miedo de perder todo en una de las apuestas más fuertes de toda la historia más que centenaria de nuestra institución. Se volvía a la Dársena. Al mismo predio del que habíamos sido desalojados, y por supuesto, sin los correspondientes títulos de propiedad que avalaran nuestra presencia en la zona. Adiós Sarandí. Adiós Puente Chico. Adiós Quinta Domínico. ¡Gracias por habernos dado un punto de apoyo en ese año inolvidable de 1907!

La Argentine Football Association (AFA)

Como el 10 de agosto del año anterior el gobierno nacional había aprobado los Estatutos, los capitostes de la AFA estaban estrenando personería jurídica, y en aras de mostrar al mundo una Asociación Civil organizada, se dedicaron a terminar durante los días de verano su nuevo Reglamento Interno. A fines de enero el mismo fue aprobado. (La Nación 31/1). La presidencia de la AFA estaba a cargo de Emilio Hansen. Don Emilio era dirigente del Club Atlético Estudiantes, equipo sumamente importante en los primeros años del fútbol argentino. Algo así como un eslabón entre los miembros de origen británico y los criollos que empezaban a incorporarse a los deportes de campo. Estudiantes también dará que hablar en el transcurso de este año.

Como para demostrar que todavía el origen inglés pesaba y mucho, la AFA decidió continuar afiliada a The Football Association (sí, la que todavía sigue rigiendo los destinos del fútbol inglés). Todavía faltaba mucho para tocarle el timbre a la FIFA. Como buena institución de origen inglés, la AFA, sin prisa pero sin pausa, empieza a ordenar la temporada. Así, en febrero pide que los clubes nominen, por escrito, por supuesto, a sus delegados de acuerdo con el artículo 6 del Reglamento. ¡Qué tal! Todo así, fundamentado, legislado, siguiendo un plan previamente decidido. El plazo para inscribirse, el 4 de marzo a las 16:30. ¿El que no se inscribió? Se embroma, claro está. Como por supuesto, también está contemplada la revisión y corrección de los datos, el 12 de marzo deberá estar lista la versión definitiva.

Nada está librado al azar, el secretario del Consejo de la AFA, pide que si hubo cambios de delegados, mudanzas (¿será por River?), se envíe por escrito y por duplicado (¡por supuesto!) los nuevos nombres, las nuevas direcciones, y todos los etcéteras del caso, a Perú 142, sede de la secretaría. (La Nación, La Prensa, The Buenos Aires Herald). Al cierre de las inscripciones 162 equipos presentaron sus papeles en regla, contra 144 del año anterior. Por favor, fíjense en ese detalle, sólo hablamos de papeles en regla. ¿Por qué esta aclaración sobre los papeles? La circular de ese año enviada a los clubes, hablaba de una revisión sobre los campos de juego que se iba a llevar a cabo en los próximos días. Como un profeta…, el Herald, preanunciaba que se esperaba que la cantidad de equipos, entonces, podría disminuir un poco… ¿O tal vez el Herald estaba bien informado…? Según The Buenos Aires Herald del 1° de marzo, el secretario afista seguía siendo F. A. Williams, el enérgico. El mismo que había ido a revisar el campito de Sarandí y nunca quiso averiguar de dónde sacaban, nuestro próceres, el agua de los baños en un terreno tan apartado de “las casas”… Para que nada quede librado al azar, se edita el Reglamento del Juego, el Herald (1° de marzo) pide que sea leído por todos. Sin embargo, tanta pulcritud, tanta prolijidad, iban a ser puestas a prueba como nunca en la incipiente historia del fútbol organizado en la Argentina.

El martes 31 de marzo se realiza la Asamblea General Anual, en Salón Luzio, sito en San Martín 113, primer piso. De acuerdo con el nuevo reglamento, había que completar cargos nuevos para la CD de la AFA: un vicepresidente y un delegado por cada 9 clubes de las divisiones menores sin participación en Primera. Después de hacer las cuentas, la Segunda División tenía 19 clubes que no estaban en la liga mayor, por lo tanto debían incorporar dos delegados. Para nominar a los representantes de la Segunda División el lunes 23 de marzo se reunieron los respectivos delegados y por votación eligen a Próspero G. Alemandri y a Enrique Salvarezza, representante este último del Club Atlético River Plate. ¡El artículo 22 del reglamento estaba cumplido! (The Buenos Aires Herald, 31 de marzo). Esta posición dentro del Consejo, le dará a don Enrique una visión de la situación que sabrá aprovechar en provecho de nuestra divisa.

¿Profesionales en el fútbol?

El 2 de abril el Herald comentaba que como vicepresidente fue elegido el Sr. Mariano Reyna. Que hubo acaloradas discusiones sobre la disputa de las copas por eliminación con los uruguayos, pero al final todo quedó como siempre. Que se aprueba la moción del Sr. Mariano Reyna sobre la definición de amateur. Este señor propone usar la definición inglesa, of course, por lo que se permite que jueguen el torneo, boxeadores profesionales, profesores de educación física, etc., pero que nadie puede ganar dinero jugando al fútbol. Momentos antes de terminar la reunión, el presidente de la AFA, disconforme con el comportamiento de algunos miembros de la CD y de la manera que esta reunión se llevó a cabo, ofrece su renuncia al cargo, pero la Asamblea se la rechaza y lo convencen para que siga en el cargo. El primer indicio de que algo no funcionaba del todo bien en las entrañas de la organización, salía a la luz.

Tormentosa reunión de la Segunda División

El 20 de abril se reúne la subcomisión que maneja la organización de la Segunda División. Se aprueba el armado de las zonas entre los 36 equipos por zonas geográficas de acuerdo con la ubicación de las canchas: Norte, Sur, Oeste y Centro. La idea es evitar que los equipos de San Fernando, por ejemplo, tuvieran que viajar a La Plata, y reducir, de esta manera los costos e incomodidades del viaje. Hasta ahí todo bien. Pero en el momento de decidir las zonas se produce el desmadre. Todo lindo, pero cada delegado quiere que su equipo se rodee de rivales menos competitivos. El que preside la reunión es el vicepresidente de la AFA, Mariano Reyna, que ante el cariz de la situación abandona el lugar. Si bien la reunión sigue, la anarquía es total y la reunión termina en un caos. Tanto es así que la CD de la AFA tiene que intervenir y decide, dos días después, sortear las zonas, como de costumbre. La única salvedad es que dos equipos de una misma institución no podrán estar juntos.

Realizado el sorteo nuestros equipos quedaron en las zonas B y D, a saber:

A: Nacional II – Olivos – Quilmes II – Pretender – Racing Club – Estudiantil Porteño A – Estudiantes (La Plata) – San Martín II – San Fernando.

B: Porteño II – Estudiantes II – River Plate A – Lomas II – Southern Rangers – Atlanta – Instituto Americano B – Estudiantil Porteño B – Continental A.

C: San Isidro II – Gimnasia y Esgrima – Belgrano II A – Boca Juniors – Bernal – Continental B – Royal A – Villa Ballester – La Plata.

D: Argentino de Quilmes II – Ferro Carril Oeste – Belgrano II B – Royal B – River Plate B – Instituto Americano A – General Urquiza – Comercio – Alumni II.

Los equipos con aditamento II, tienen un primer equipo en Primera División. Es decir que las Reservas y los equipos de segundo nivel, participaban del mismo torneo.

¡Hay que voltear a Nacional!

El 7 de abril, el Herald publica la crónica del partido amistoso jugado entre Quilmes, club de los suyos, contra Nacional. Se nota cierta animadversión sobre el juego brusco planteado por Nacional ante un Quilmes que sigue jugando, según el Herald, para divertirse.

El 11 de abril, La Nación, comenta que la CD empieza a recibir los informes con las observaciones sobre el estado de la canchas y en especial sobre las medidas reglamentarias de las mismas. Por lo tanto, la CD, dicta a los clubes las correcciones necesarias para llevar a cabo. Entre ellas se plantea el uso de la cal para marcar las líneas, en vez de ¡juncos!, y desechar el absurdo triángulo, en vez del arco de circunferencia cercano al área grande.

El 10 de mayo, La Nación dice que la CD recibió una carta de Nacional en respuesta a varios puntos demandados por el inspector, Mariano Reyna, en su informe. La cancha será inspeccionada otra vez el 20 de mayo y deberá estar en condiciones antes de disputarse el primer partido como local.

El 12 de mayo el Herald comenta el exitoso debut de Nacional en Campana, contra Reformer, pero insiste con el juego brusco de sus hombres. Es de destacar que no cualquiera ganaba en Campana, pero según el Herald, Nacional tuvo mucha suerte...

El 23 de mayo, se anuncian los partidos a disputarse el fin de semana, entre ellos: Nacional y Quilmes en Floresta y Quilmes II y Nacional II en Quilmes. Los partidos no se llevan a cabo porque Nacional no pasó la segunda inspección. Esa misma tarde-noche, hay una reunión especial de la CD de la AFA donde se decide cancelar la afiliación al Club Atlético Nacional por no haber puesto su cancha en condiciones. La decisión abarca todos los partidos de la liga. La AFA fundamenta el fallo en “el artículo 9, cláusula B” como se desprende del segundo informe del Sr. Mariano Reyna. Mientras el Herald insiste con su remanido tema del juego brusco, otras voces se levantan, diciendo que la CD, pudo haber obligado a Nacional a usar otras canchas, artículo 22 del mismo reglamento, hasta tanto ponga la suya en condiciones.

Lo llamativo del caso es que Nacional había hecho varias inversiones para adecuar sus instalaciones, como vestuarios, baños, obras sanitarias, para recibir a sus visitantes, y cancha cercada para evitar las peligrosas invasiones del público adicto. Pero los árboles de la zona fueron usados como excusa. Según el reglamento, un caso de esta magnitud, podía apelarse, para lo cual había que convocar a la Asamblea General. Para ello, había que lograr el consenso de un cuarto de los delegados con derecho a voto. Nacional no lo hizo en forma inmediata, por lo que fue perjudicando su posición ante la vista del resto de los clubes, aún los que simpatizaban con su postura. Por ejemplo, el 25 de mayo, La Nación comenta que Alumni está dispuesto a refrendar la carta de apelación, pero Nacional, prefiere seguir discutiendo con la CD. Todavía, el 31 de mayo, el Herald se regodea de la medida disciplinaria aplicada, así en lo sucesivo, los clubes sabrán cumplir con el reglamento. Lo que sugiere que para la próxima oportunidad, las canchas sean aceptadas antes de empezar el campeonato. Recién el 11 de junio se realiza la Asamblea General Extraordinaria para tratar exclusivamente el caso Nacional. ¿Quiénes pueden participar? Los mismos delegados que lo hicieron en la Asamblea General Anual del 31 de marzo. ¿Qué se decide? Mandar una nueva inspección integrada por los señores DW Leslie, CE Dickinson y FR Guppy en compañía del vicepresidente y dos veces inspector de la cancha de Nacional, Mariano Reyna. Objetivo, revisar por última vez y en fallo ya inapelable el campo de juego de marras. Los chimentos de la época dicen que Leslie estaba a favor de Nacional.

El 12 de junio se realiza la inspección más trascendente del año. El informe tiene 2 puntos, uno positivo: es cierto que se hicieron muchas de las reformas solicitadas, pero uno negativo: sin embargo, el campo aún no tiene las medidas requeridas para jugar, ni siquiera tiene las dimensiones mínimas, ¡lapidario! El equipo de Nacional, acaba de dejar de existir para la AFA.

El 14 de junio hay partidos, River juega por la copa Bullrich. La cabeza de Salvarezza tiene un montón de información que es digerida y ejecutada en un tiempo y forma increíble. Junten, junten, todo. Ver Southern Rangers y Lanús, ver El caso Adolfo Tula, ver el informe A un Siglo del Ascenso de River del investigador Patricio Nogueira, ver las investigaciones de Ricardo Mase sobre las actas perdidas de River y el caso Nacional y del mismo autor, las amistades de los jugadores de Nacional en Génesis del Equipo Campeón. Señores, vean y analicen las fechas. Salvarezza, era un genio, pero que pisaba sobre seguro. River se presenta reforzado con varios jugadores de Nacional. A apenas dos días de que los jugadores queden libres.

El caso ya está juzgado y por más que hasta Chevallier Boutell, presidente honorario de la AFA, interceda por Nacional, la AFA no da marcha atrás. El 4 de septiembre sus seguidores intentarán reorganizarlo para ya en vista la temporada próxima.

Southern Rangers y Lanús AC

Entre el cúmulo de noticias que aportan los diarios, hay una noticia que aparenta inocencia pero que esconde el camino que usarán los clubes, el nuestro especialmente, durante el transcurso del año. Resulta que el 10 de mayo, el Herald comenta el caso de los jugadores del viejo Lanús AC. Como esta institución está en crisis, sin cancha y a punto de disolverse, no presenta equipo. Los jugadores quedan así sin poder participar de los torneos y recurren a un club vecino, el Southern Rangers, que los cobija y los presenta como el segundo equipo de la institución. ¡A quién le molesta que un equipo juegue en la Tercera División lleno de jugadores de otra institución! Lo que no se prevé es que esto deja preestablecido un precedente.

El caso Adolfo Tula

La Prensa del 3 de junio, realiza un brillante resumen del caso del jugador Adolfo Tula. Comenta que el 10 de mayo, por el torneo de Primera, jugaron Porteño y San Martín, San Martín ganó 3 a 2. Pero Porteño protestó el partido porque Adolfo Tula, que ya había jugado para Nacional contra Estudiantil Porteño, ahora lo había hecho para San Martín. Por supuesto, Porteño solicitó los puntos de acuerdo con el artículo 14 del reglamento general. Este artículo rezaba que “Todo jugador debe ser socio efectivo del club por el cual juega, y salvo las disposiciones de los artículos 19, 20 y 21, no podrá jugar por más de un club durante la temporada”. El subrayado es nuestro, para recordarlo para el caso River Plate. Ahora bien: los artículos 19, 20 y 21, decían claramente que no se concederá más de un pase durante la temporada a un mismo jugador, quien deberá solicitar la transferencia por medio de una solicitud acompañada de cinco pesos moneda nacional.

El fallo de la CD es desfavorable a Porteño, pues si bien reconoce que Tula, tomó parte de dos clubs, es socio activo de ellos y, además “porque de hecho el club Nacional no existe.” La realidad era que en el momento de producirse el partido entre Porteño y San Martín, Nacional todavía jugaba. Pero este fallo deja la puerta abierta a los que sucederá cuando el equipo deje de existir definitivamente para la AFA. Porteño, por supuesto, apeló y la Asamblea le dio la razón, por lo que ganó los puntos en disputa. Sin embargo, para salvar la imagen de la CD, se decidió culpar a Adolfo Tula de haber engañado al club San Martín y suspenderlo por el resto de la temporada. El caso era tan complicado que recién terminó de resolverse definitivamente en octubre. (The Buenos Aires Herald, 11 de octubre).


“El hijo del comisario”

Como sabemos, don Emilio Hansen, era el presidente de la AFA y como tal, también presidía la CD de la misma. Su hijo, de igual nombre, formaba parte del equipo titular de Estudiantes. Algunos fallos favorables a Estudiantes empezaron a molestar a los clubes de origen británico. El 28 de mayo, por la copa de Competencia, jugaron Estudiantes y San Isidro. Un gol anulado por fuera de juego, genera una invasión de la hinchada del CASI. De resulta de la misma interviene la policía para despejar la cancha. El partido se atrasa tanto que tiene que ser suspendido por falta de luz, faltando 8 minutos para que finalice. La responsabilidad es compartida, porque los invasores eran hinchas de San Isidro, pero la cancha era la de Estudiantes. El partido no se reanuda y Estudiantes se clasifica para la próxima ronda de la copa.

El 14 de junio, el mismo día que River ya se presenta reforzado, se juega la segunda ronda de la copa de Competencia. Estudiantes enfrenta a Belgrano, club que representaba a lo más granado de la prosapia británica. Como la cancha era un lodazal, el partido se demora en su inicio. Tanto que si se aplica el reglamento a rajatabla, el árbitro debería haberle dado por perdido el partido al local. ¿Al equipo de don Emilio? A nadie se le ocurriría. Además, todos quieren jugar el partido y el partido se lleva a cabo. Pero cuando algo raro tiene que ocurrir, ocurre. El partido sigue con un alargue, y faltando 17 minutos, el árbitro lo suspende por falta de luz. El partido iba con Belgrano al frente por 2 a 1.

El reglamento dice que si el partido es suspendido por culpa de uno de los equipos, éste debe perder los puntos. En un fallo híbrido, la CD decide multar a Estudiantes con $25 por el inicio atrasado del partido y que se juegue el domingo próximo los 17 minutos restantes. Fallo regular, bueno o malo. Belgrano acepta jugar, pero en el momento de entrar los jugadores a la cancha, Estudiantes aparece reforzado con 2 jugadores que eran de Nacional, y que por supuesto no habían firmado para River. Ellos son, Borsalino y Hernán Rodríguez, el mismo que nos había hecho el gol en la final de 1907. Hoy el caso está previsto por los reglamentos, pero no lo estaba en aquel entonces. ¡Escándalo! ¿Esos 17 minutos no formaban parte del partido original? ¿Cómo cambiar dos hombres cuando el reglamento así lo prohíbe? Argumentan Belgrano y, más tarde, el Herald, por supuesto. Pero también significa para los riverplatenses, otra cosa. Que la brillante maniobra de Salvarezza había sido analizada y evidentemente aprobada por la cabeza de la AFA, que ahora quería hacerse del resto de los jugadores de Nacional para el club de sus amores, Estudiantes.

¿Quieren saber cómo se resolvió el entuerto Estudiantes vs. Belgrano? Se intentó hacer disputar nuevamente los 17 minutos, con los mismos jugadores del primer partido, a lo que Estudiantes se opuso. Y como el tema iba para largo, se consultó por telégrafo a The Football Association. Después de una paciente espera, la misma recomendó, a través de su secretario, Mr. JF Wall, reconocer lo ya actuado, porque no había ninguna indicación en contrario, tanto para el cambio de jugadores, como para los minutos ya disputados. Por lo tanto, se jugó el partido revancha, ahora en cancha de Belgrano. Allí, hubo una “desinteligencia” en la designación del árbitro. Estudiantes, había recusado al juez designado para el partido, arregló con Belgrano el cambio del mismo, pero en el momento de empezar la disputa, se presentó el juez original indicando que no era válido ningún cambio entre las partes. Estudiantes jugó bajo protesta. Las protestas se extendieron también durante todo el partido. Tanto es así que el árbitro expulsó a dos jugadores de Estudiantes, uno de ellos, Emilio Hansen Jr. Don Emilio, padre, olvidándose de sus supuestas neutrales funciones como presidente de la AFA, amonestó duramente al juez lo que fue discutido a posteriori en el seno de la CD. El juez de línea que había aportado Estudiantes, abandonó el partido, no queriendo ser responsable de lo que consideraba un despojo.

El 24 de julio, La Nación, comentaba que la CD aprobó el informe del árbitro, DWJ Clydesdale por unanimidad y le solicitó al presidente de la AFA que retire los conceptos vertidos contra el árbitro. Emilio Hansen Jr., es además suspendido por 6 meses.

El 28 de julio, el Herald comenta que el presidente de la AFA, Mr. Emilio Hansen, renuncia como consecuencia del asunto Estudiantes-Belgrano. En sus fundamentos dice que no está de acuerdo con no escuchar a los jugadores, que no es justo ni equitativo. El 4 de agosto la renuncia es aceptada y Mariano Reyna asumirá la presidencia para terminar el mandato.

¿River a Primera?

¿Qué pasaba con nuestro querido River mientras tanto? Don Enrique Salvarezza asume más responsabilidades en la AFA y el 18 de junio el Herald informa que fue designado secretario de la comisión de la Primera Liga. River apuesta fuerte y envía una nota a la CD intentando ocupar el lugar de Nacional. Motiva la misma ser el cuadro subcampeón del año anterior de la Segunda Liga. La solicitud fue rechazada.

El Herald vio con horror que los jugadores de Nacional se hubieran ido casi en masa a nuestro querido club y comenta un artículo titulado The Metamorphosis of River Plate que nuestro club es prácticamente Nacional bajo otro nombre. Además, cuestiona si los jugadores de Primera División pueden estar en un equipo de Segunda sin permiso de la AFA, sin una transferencia o permiso especial. Sin embargo, se tranquiliza que no pudieron batir a Quilmes II por la copa Bullrich. Sin embargo, solicita que los árbitros deberían documentar la presencia de los de Nacional hasta que una regla definitiva sea dictada.

El 5 de julio aparece jugando para Argentino de Quilmes, el ex arquero de Nacional, José Buruca Laforia. Un arquero de leyenda. Según las crónicas de la época comparable a los grandes que tuvo el fútbol argentino y mundial.

¿Escisión?

Al mismo tiempo que el Herald criticaba el “temperamento nacional” que había derivado en los casos Nacional, Belgrano-Estudiantes, CASI-Estudiantes y a discusiones acaloradas. La Sociedad Sportiva Argentina (SSA), gobernada por los aristócratas criollos, buscaba dar el zarpazo y quedarse con la organización del fútbol. La SSA había sido creada como una sociedad que debía regular a todos los deportes. Era algo así como un apéndice del gobierno nacional para tener todo bajo control. El fútbol se le escapaba de las manos, ya en ese entonces era demasiado poderoso. Ya existía la norma de reconocer sólo una asociación por país, tanto por parte de la FIFA como por parte de TFA.

Era evidente que tanto Estudiantes como Nacional-Gath & Chaves estaban emocionalmente propensos a dar el portazo e irse de las filas de la AFA. La nueva organización hasta ya tenía nombre, Asociación Argentina de Football, y la SSA tenía intenciones de empezar la temporada 1909 con todo bajo su control. Según La Nación del 29 de julio, hasta la secretaría de la SSA había informado a los medios de prensa dichas intenciones. Se comentaba inclusive que seguiría el modelo y liderazgo de la English Amateur Football Association. Pero como esta entidad sólo arrastraba a los clubes menores, las intenciones se fueron postergando. Recién en 1912 se concretará el intento de la escisión. Mientras La Nación comentaba esperanzado este paso a dar por la SSA, el Herald horrorizado, comentaba el 2 de agosto, que pese a que hay uno o dos clubes estudiando la secesión, el crecimiento de la asociación es muy importante y que pronto tendría cientos de clubes. Que iba a ser una de las más grandes del mundo. Además, que pronto sus jugadores estarían en igualdad de condiciones que los ingleses y europeos.

El caso Ramón Lamique

Era evidente que el antiguo hijo del comisario, Estudiantes, había perdido todo su poderío dentro de la AFA. Ya no contaba con el respaldo del presidente.

El 23 de agosto se enfrentan por la zona B del campeonato de la Segunda División dos de los equipos más poderosos: Estudiantes II y River Plate A. Al leer la crónica del partido nos encontramos que en Estudiantes jugaron, H. Rodríguez y D. Borsalino (ambos ex Nacional) y un tal Ramón Lamique. Hasta aquí nada anormal.

El 13 de septiembre, el Herald comenta otro escándalo organizado por Estudiantes, equipo que como vimos había caído en desgracia. Y tan luego en el partido de liga empatado contra Belgrano. Dice que la CD ha comprobado que Lamique disputó el partido contra Belgrano habiendo previamente jugado para Comercio. Por lo tanto, los puntos correspondían a Belgrano. Ahora bien, cuando revisaron los archivos, se encontraron que Ramón Lamique había jugado varios partidos para Estudiantes II y las protestas, como podrán imaginarse, cayeron todas juntas. También es sancionado don Enrique Salvarezza, por no haber reportado el caso aunque había percibido la irregularidad que se había cometido, por lo que fue privado de su puesto de Secretario del Comité de la Segunda Liga. Por infidencias transmitidas por la tradición oral, se sabe que don Enrique sabía del asunto y que esperaba que el mismo se revelara cerca del final del torneo para que la quita de puntos a Estudiantes fuera significativa. Estudiantes II era justamente el rival a vencer para quedarse con la zona.

La protesta de Racing Club

Como sabemos, leyendo el artículo del investigador Patricio Nogueira, Racing protesta el partido final el cual tiene que ser jugado nuevamente. El motivo, invasión del pueblo darsenero en los festejos del gol. Pero ya había habido un antecedente. En la sesión del 12 de diciembre, la CD da el partido suspendido entre Racing y Boca Juniors ganado a los primeros. Debido a que la parcialidad boquense invadió la cancha faltando un minuto. Pero en esta oportunidad Racing iba ganando.

Una vez terminado el partido Racing-River, el Herald del 15 de diciembre, vuelve a criticar el “temperamento nacional” por la final recientemente disputada. Era evidente que las acusaciones a Nacional tenían heredero. La Nación comenta que Racing protestará el partido y que el árbitro no firmó la planilla. Remata la nota diciendo que durante el día pasará su informe.

Ya sabemos que el partido tuvo que jugarse y uno de los rumores del momento era que River Plate no iba presentarse. El 18 de diciembre en La Argentina, nuestro capitán, Abaca Gómez publica una carta que termina así: “Por último Sr. Director, hago saber que no tengo el menor inconveniente en aceptar partidos con el Racing 2ª Div., no una, sino cuantas veces se me invite, para ofrecerles la ocasión de comprobar quién vence á quién”.

¡Alea Jacta Est! La gloria estaba ahí, al alcance de la mano.


GÉNESIS DEL EQUIPO CAMPEÓN

Por Ricardo Mase (Córdoba, Argentina). Socio del CIHF.

Durante los primeros cuatro partidos de la Liga de este 1908, River Plate utilizó jugadores que ya estaban en la institución (F. Priano, D. Pierrotti, B. Messina, A. García, A. Luraschi, J. Peña, P. Griffero, entre otros) entre los que se hallaban varios que habían disputado la final del campeonato de 2° Liga el año anterior, cuando fueron vencidos por Nacional integrado por varios de los que ahora serían sus nuevos compañeros de equipo.

Bernardo Messina, jugaba en La Rosales y posteriormente fue uno de los fundadores de River Plate.

Francisco Priano provenía de la división “menores”, ascendiendo con los años al primer equipo y había estado entre los allegados a la fundación.

D. Pierrotti había comenzado a jugar en el primer equipo en 1906.

A. Luraschi representaba a la nueva generación surgida del club. J. Peña y P. Griffero, llevaban poco más de un año en el club.

A partir del partido con Quilmes II por la Copa Competencia, toman lugar en el primer equipo, algunos de los jugadores que habían llegado en masa, provenientes del club Nacional, y pasaron a ser mayoría en el plantel del equipo darsenero.

Ellos eran: A. Chiappe, J. Abaca Gómez, J. Morroni, P. Chagneaud, F. Battos, Arce, R. Cambon, J. Casella y L. Devitt,

La importancia de estas incorporaciones fue fundamental en el logro del campeonato. Independientemente de las capacidades de cada jugador, hubo un hecho más que importante, que entendemos primó en todo el accionar de ellos a lo largo del campeonato: el juego de conjunto entre jóvenes que se conocían a la perfección y que llevaban varios años jugando juntos en diversos equipos. Así puede explicarse que prácticamente de un equipo completo que se incorporó, la mitad de ellos, ensamblaran a la perfección con el resto de los jugadores que estaban en River y lograran el campeonato.

Vale la pena repasar rápidamente las trayectorias de estos jóvenes, en donde nos encontraremos riquísimas e interesantes historias.

Nos hablan de jugadores que en pocos años, habían recorrido futbolísticamente hablando, desde el baldío y el equipo colegial, hasta la 1° Liga, la 2° y la 3°, llegando a ser campeones varios de ellos. En otros casos llegando a finales y obteniendo alguna Copa de Competencia.

Nos hablan de pequeñas sociedades y con el correr de los años, la gran sociedad.

Veamos:

Corría el año 1902 y ya jugaban juntos en los equipos barriales de Sarmiento, Europeo-Rioplatense y en el Industrial de Lanús, J. Abaca Gómez, L. Devitt, R. Cambón y J. Casella.

A veces reforzaban también al equipo del Colegio Nacional Sur.

Formaban parte de esos equipos otros conocidos jugadores con quienes seguirían jugando juntos por varios años, hasta la incorporación de los primeros a Gath & Chaves.

En 1903, estos mismos jugadores formaron parte del club América que jugaba en la 3° Liga, realizando una excelente performance, finalizando en el tercer lugar a sólo 2 puntos del campeón Estudiantes.

Llegamos a 1904 y los mencionados jugadores juegan en distintos equipos: J. Abaca Gómez y L. Devitt lo hacen en 2° Liga por el club Lomas Jrs, mientras que R. Cambón y J. Casella lo hacen por Barracas tanto en el equipo de 2° Liga como en el de 1° Liga.

Lomas Jrs. no tuvo una destacada actuación, pero Barracas se coronó campeón venciendo en la final al Alumni de M. Reyna, E. Moore y cía.

De esta manera, R. Cambón y J. Casella se consagraban campeones de 2° Liga.

La curiosidad de este año, es que ambos equipos disputaron la final de la Copa Bullrich, venciendo Barracas por 2 a 0 a Lomas Juniors.

Esa final tuvo enfrentados a nuestros cuatro mencionados jugadores, y al final de la temporada, R. Cambón y J. Casella habían obtenido los dos galardones por los que habían participado.

Cuando era necesario, seguían defendiendo los colores del Colegio Nacional Sur, junto a J. Peña y A. Chiappe.

El año 1905 los vuelve a encontrar a ellos jugando juntos y nuevamente en el América. J. Abaca Gómez, L. Devitt y F. Battos en la 2° Liga, mientras que en el equipo de 3° Liga, lo hacían J. Peña y A. Chiappe, a los que se había sumado J. Morroni, quien también defendía a veces al Mariano Moreno en partidos desafío.

En 2° Liga el América se corona campeón venciendo en la final a Belgrano “B”, por lo cual J. Abaca y cía. lucían su título de campeones.

Mientras tanto el equipo de la 3° Liga quedaba a las puertas de las semifinales y llegaba hasta los cuartos de final de la Copa El Diario.

R. Cambón y J. Casella seguían jugando por el Barracas, ya afianzados en 1° Liga.

No les fue bien ya que Barracas de mala campaña, anuncia su retiro del torneo.

Luego J. Casella pasaría a jugar por Estudiantes en 1° Liga.

P. Chagneaud aparece en Independiente y P. Griffero lo hace en el equipo de 3° Liga, Brandzen, de regular campaña.

Llegamos entonces a 1906, en donde comienza a producirse en parte, la reunión de estos dos grupos en un mismo equipo.

J. Abaca Gómez, L. Devitt, F. Battos y A. Chiappe, habían pasado al club Barracas, en donde se reunieron con R. Cambón y J. Casella, quienes seguían jugando allí. Todos integraban los equipos de este club en la 1° y 2° Liga, sin realizar buenas campañas.

P. Chagneaud seguía en Independiente.

Fiel a la costumbre de defender los colores de alguna institución educativa, J. Abaca Gómez, A. Chiappe, J. Morroni y F. Battos jugaban de vez en cuando por el Mariano Moreno, a los que se habían sumado S. Politano y Mariani.

Pero avanzada la temporada, J. Abaca Gómez, J. Peña, F. Battos, P. Griffero (que había dejado el Brandzen), J. Morroni y Arce, se incorporan al equipo de Gath & Chaves en 3° Liga.

Los equipos “A” y “B” de Gath & Chaves finalizan en el primer lugar de sus respectivas zonas, llegando sólo uno de ellos a la final, que finalmente pierde.

En esta misma temporada se produce la desvinculación de A. Chiappe, L. Devitt y R. Cambón del club Barracas.

Falta aún el último paso para completar la reunión de todos estos jugadores en un sólo equipo: Nacional.

En 1907, por las circunstancias por todos conocidas, Gath & Chaves, para poder competir en la Liga cambia su nombre por el de club Nacional.

Juegan en Nacional en 2° Liga los que lo venían haciendo en Gath & Chaves, J. Abaca Gómez, J. Morroni y F. Battos.

Se incorporan desde el Barracas, A. Chiappe y L. Devitt, también para pasar a integrar el equipo de 2° Liga.

En el equipo de la 3° Liga lo hacen Arce y V. Oñate.

Llega P. Chagneaud para sumarse al equipo de 2° Liga. Mientras que R. Cambón y J. Casella juegan por Estudiantes en sus equipos de 1° y 2° Ligas.

J. Peña, P. Griffero y Loidi pasaron directamente de Gath & Chaves al club River Plate.

El equipo de Nacional de la 3° Liga, realiza una mediocre campaña, mientras que el de la 2° Liga, como sabemos se corona campeón y logra el ascenso.

Y así arribamos a este 1908 que encuentra reunidos en River a las nuevas incorporaciones: J. Abaca Gómez, L. Devitt, A. Chiappe, J. Morroni, P. Chagneaud, V. Oñate, R. Cambón, S. Politano, E. Fernández, J. Casella, F. Battos y Arce.

La mayoría de ellos, junto a quienes ya estaban en River: B. Messina, A. Luraschi, D. Pierrotti, A. García, F. Priano, entre otros, integraron el plantel que realizó una brillante campaña coronándose campeón y logrando el ascenso a la máxima categoría, por primera vez en la historia del Club Atlético River Plate.

Estos jóvenes habían recorrido un rico camino de experiencia desde sus primeros pasos en el fútbol en los clubes barriales y los colegios hasta llegar a las 1°, 2° y 3° Ligas. Había entre ellos varios que ya conocían la alegría del campeonato y de la copa. Habían vivido semifinales y finales, incluso siendo rivales entre ellos.

Como vimos primitivamente se movían en dos grupos que los tenían como integrantes de diversos equipos.

Luego siendo un sólo grupo, el fútbol les depara el éxito en los campeonatos de 1907 y 1908 en 2° Liga y el hecho –entendemos- inédito de jugar en una misma temporada en 1° Liga convirtiéndose en candidatos y frustrado esto, obtener en 2° Liga nuevamente el campeonato con distinto equipo.

Pero no quedaría aquí este ir y venir de este grupo de jóvenes que se conocían a la perfección. En 1910 se los observa integrando nuevamente el equipo de Nacional.

Pero esa es otra historia.

Integrantes del plantel campeón del Club Atlético River Plate:

Hasta donde nos lo han permitido las fuentes consultadas, a continuación se mencionan los jóvenes que jugaron durante la temporada:

Julio José Abaca Gómez; Silvio Politano; Ricardo Cambón; Francisco Priano; Pablo Francisco Chagneaud; L. Devitt; Alejandro Aníbal Arturo Chiappe; J. Casella; Elías Fernández; A. González; Anempodito García; J. González; Pascual Griffero; Arce; Alejandro Juan Luraschi; Levallois; Bernardo Vicente Antonio Messina; Mariani; José Morroni; D. García; Juan Ramón Peña; Brevich; Dino Pierrotti; Hotter.

Anécdotas.

Bernardo Vicente Miguel Messina, fue el único de los genuinos fundadores que tuvo el honor de haberse coronado campeón en alguna de las Ligas oficiales y lograr un ascenso.

Indudablemente quien comandaba el grupo de jóvenes que venían jugando juntos, como hemos visto durante varios años, era Julio Abaca Gómez uno de los “mayorcitos” del grupo. Es altamente probable que haya sido vinculado a River por Pedro Martínez y Alberto Flores, dos de los fundadores del club. Se conocían y habían jugado algunos partidos juntos en el Industrial de Lanús allá por 1902. Además Fernando Flores padre de Alberto y de Fernando (otro de los fundadores) había sido padrino de bautismo de Julio Abaca Gómez.

En uno de los partidos de esta temporada, River tuvo que enfrentar en semifinal a F. C. Oeste al que venció por 5 a 1. La curiosidad es que en el equipo de F. C. Oeste jugaba Enrique Rolón, hermano menor de Eduardo, fundador de River; y seguramente presente en aquel momento fundacional. Además jugador del River Plate recién fundado integrando el equipo de Juniors, futuro famoso equipo de 4° Liga de la entidad. En ese partido también jugó para F. C. Oeste, Ricardo Scala, quien había integrado junto a Rolón aquel equipo de Juniors y cercano a los jóvenes que luego darían nacimiento a River Plate.

Durante esta temporada de 1908, el presidente de River Plate, era don Leopoldo Bard, a quien sus prácticas hospitalarias por su carrera de Medicina, lo habían llevado a estar frecuentemente instalado en el barrio de Flores desde 1906. No desperdiciaba don Bard la oportunidad de jugar al fútbol y debido a ello integra el equipo de Flores que competía en 2° Liga. En 1907 jugando para este equipo, tuvo que enfrentar al Nacional de Abaca Gómez y sus amigos, partido que terminó en goleada del equipo de Floresta. Un año después seguía siendo presidente y seguramente festejó las alegrías que esos jugadores, rivales en 1907, le brindaban.



Fuentes consultadas.

Diarios La Nación, La Prensa, 1902 a 1908.

Diario La Argentina, 1903 a 1907.

Historia de River Plate, Editorial Eiffel, autores varios, 1958. Tomo I.

Archivo de Fútbol, Carlos Francisco Yametti.

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